La pérdida del hijo que esperaban Kate (Vera Farmiga) y John (Peter Sarsgaard) hace tambalear su matrimonio y provoca constantes pesadillas en la mujer, perseguida por los demonios de su pasado.
Como medida para salir adelante y a pesar de tener ya dos hijos, ambos deciden adoptar a Esther (Isabelle Furhman), una niña de nueve años que recientemente sufrió la pérdida de su anterior familia adoptiva en un incendio.
